El 70% de las familias apuesta por el cheque escolar

El 70% de las familias apuesta por el cheque escolar

Según un informe de la FUNCAS, casi la mitad de los padres cree que el nivel de exigencia de los currículos actuales es demasiado bajo.

REDACCIÓN HO, ALBA DIGITAL. y EUROPA PRESS.- AlbaDigital informa detalladamente, en un artículo firmado por Rosa Cuervas-Mons, sobre el contenido del informe de la Fundación de Cajas de Ahorro ‘Educación y Familia', realizado por el catedrático de la Universidad Complutense, Víctor Pérez-Díaz, el profesor asociado, también de la UCM, Juan Carlos Rodríguez y el doctorando en la Universidad de Berkeley, Juan Jesús Fernández. El trabajo analiza la situación de los padres ante la educación de sus hijos , a partir de una encuesta a 820 padres de alumnos de Primaria y ESO.

El informe revela que los padres se consideran los primeros responsables de la educación de sus hijos y creen que la familia es lo que más influye en esa educación. A la hora de elegir el centro al que acudirán sus hijos, los padres se fijan además de en la cercanía, en la calidad del centro, y suelen visitar al menos dos colegios antes de decidir. La gran mayoría de los padres (69,9%) aboga por la libertad de elección de centro y apuesta por el cheque escolar. Además, el 32% de los padres cuyos hijos estudian en la enseñanza pública cambiaría a la concertada o privada, si pudiera.

Durante la presentación del informe, el director general de FUNCAS, Victorio Valle, recordó la importancia que el capital humano, y por tanto la educación, tienen en el crecimiento de la sociedad y lamentó que el sistema educativo español no sea en absoluto satisfactorio. "Los cambios que se han realizado en los últimos años evidencian que los políticos han tomado la educación como un asunto para posicionarse". Valle se refirió además a la frase pronunciada por el fundador de la Institución Libre de Enseñanza, Giner de los Ríos, hace ya 75 años: "la educación actual descuidada en la casa y aun más en la escuela pide una reforma urgente", situación que, afirmó Valle, hoy sigue igual.

La actitud de los padres, definitiva

Por su parte, la profesora de la Universidad de Lund, Inger Enkvist, abordó la importancia de la actitud respecto a la educación tomando como ejemplo un estudio realizado en Estados Unidos. En él, se distribuye a la población en tres grupos diferenciados: afroamericanos e hispanohablantes, europeos o anglosajones, y asiáticos.

El primero de ellos, el de los afroamericanos e hispanohablantes, es el que menos éxito escolar tiene, debido a que "cambian muchísimo de colegio debido a los cambios de trabajo de los padres y a las expulsiones por absentismo". Este grupo considera, señala Enkvist, que el conocimiento no importa, el diploma sí. "El fracaso no es importante para ellos porque conocen a muchos cantantes, modelos, actores, que han fracasado educativamente y han tenido éxito en la vida". El grupo de los anglosajones, mientras tanto, da algo más de importancia a la educación, pero un vistazo a sus horarios revela que, si los niños de este grupo duermen unas siete horas al día, cuentan, cada semana, con 120 horas más. La mayoría realizan algún trabajo extraescolar, de unas 20 horas semanales, dedica otras 15 a actividades deportivas o culturales y entre 20 o 25 a la vida social, dejando sólo cinco horas para estudiar fuera del colegio. Con este horario, explica el informe, es milagroso que no fracasen en los estudios.

Por último, el grupo asiático, que cuenta con un mayor porcentaje de éxito educativo, prioriza la educación por encima de todo. Se trata de familias en las que los padres se sacrifican laboralmente para que sus hijos puedan dedicarse exclusivamente a estudiar. Los niños de este grupo, por tanto, centran su vida en la labor educativa, se rodean de amigos con intereses parecidos, y valoran el saber en sí mismo, más allá de las calificaciones obtenidas. Incluso algunos de ellos, si consideran que su profesor es mediocre, se matriculan en clases particulares para ampliar conocimientos.

Esta situación refleja, según Enkvist, que el factor más determinante en el éxito o el fracaso de la educación es la actitud de los padres, al margen de la situación económica o social de la familia, que influye, pero no determina.

Los padres reclaman mayor nivel de exigencia

Casi la mitad de los padres españoles (el 46 por ciento) considera que el nivel de conocimientos que el actual sistema educativo exige a los estudiantes es "demasiado bajo". Todo lo contrario opina el 5 por ciento, que lo tilda de "demasiado alto", según refleja este informe sobre el que también informa la agencia Europa Press.

En relación con el fracaso escolar, el estudio indica que los padres reconocen la responsabilidad que atañe a sus hijos, ya que más de un tercio de los encuestados (el 36 por ciento) cree que se debe al poco esfuerzo por parte del alumnado. No obstante, también reconocen su parte de culpa, ya que el 26 por ciento de los entrevistados considera que las familias colaboran poco.

Son pocos los padres que ven problemas en la oferta educativa: un 11 por ciento menciona la poca capacidad educativa de los profesores, otro 11 por ciento hace alusión al poco interés de los contenidos que se enseñan y un tres por ciento se refiere a factores como el diseño del sistema educativo o el Estado.

En cuanto a la implicación directa y constante de los padres en los deberes de sus hijos, aumenta hasta el 56 por ciento, frente al 39 por ciento de padres que lo hacía hace ocho años. Preguntar la lección y leer en voz alta son tareas en las que más se implican los padres de los alumnos de Primaria.

Sobre los recursos educativos, el trabajo revela el cambio que se ha experimentado en los últimos años: descienden los libros de texto en la media de los hogares, pasando de 200 en el año 2000 a 180 en 2008, pero aumenta mucho la dotación de ordenadores con Internet (del 22% de hogares en 2000 al 77% en 2008).

Los datos arrojan, según su autor, "algo de luz" sobre cómo están de motivados padres, profesores y alumnos, que constituyen tres factores "cruciales" en el sistema educativo. Así, para Pérez Díaz, la sustancia de la encuesta viene a ser "cuál es el retrato de estos padres sobre los que recae socialmente la responsabilidad en la educación de los hijos".

"Hay informaciones buenas: los chicos quieren aprender, los profesores desean enseñar y los padres aman a sus hijos", indicó el sociólogo, para advertir de que el objetivo es ver cómo lo hacen y hasta dónde llegan porque "hacen falta muchos pasos en esa dirección".