Cristianos evangélicos rechazan por "inaceptable" la llamada al odio religioso en el Reina Sofía

Cristianos evangélicos rechazan por "inaceptable" la llamada al odio religioso en el Reina Sofía

"¿Acaso alguien se imagina lo que ocurriría si la leyenda fuese algo así como: “la única mezquita (léase también, sinagoga, o Casa-cuartel, etc.), que ilumina es la que arde"?"
Resulta "inaceptable, por tratarse de un claro agravio comparativo, y por lo tanto una injusticia"
"Inaceptable, además, por tratarse de un juego peligroso"
"No nos vale el que los cristianos 'no somos un colectivo especialmente amenazado en España'. ¿Acaso van a esperar a que lo seamos?"
"Las llamas del odio, una vez que se encienden, son muy difíciles de apagar"

"¿Acaso alguien se imagina lo que ocurriría si la leyenda fuese algo así como: “la única mezquita (léase también, sinagoga, o Casa-cuartel, etc.), que ilumina es la que arde"? 

REDACCIÓN HO.-  Actualidad Evangélica dedica su editorial a las insultante y amenazante sobras albergadas en el Museo Nacional Reina Sofía desde el pasado 30 de octubre -para más escándalo, añadido a la financiación con fondos públicos, dentro de la muestra denominada "Un saber realmente util"-, con la que miembros del colectivo ultrafeminista argentino denominado 'Mujeres públicas' llaman al odio contra los cristianos, con piezas como el de una caja de cerillas con el lema "La única iglesia que ilumina es la que arde, ¡Contribuya!", y otras llamando "idiotas" a los cristianos o convirtiendo el Padrenuestro en una irreverente oración abortista.

Así, se subraya la reacción y la denuncia de distintas organizaciones cristianas por considerarla una incitación a la discriminación y al odio, y en concreto recuerda la campaña para urgir la retirada de las ofensivas obras emprendida por MasLibres.org, que a través de la alerta publicada en HazteOir.org ha recogido ya más de 42 mil firmas ciudadanas de apoyo al urgente requerimiento, dirigido al director del Museo Nacional Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, y al ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert.

También se refiere el editorial a la querella interpuesta por la Asociación Española de Abogados Cristianos (AEAC) la semana pasada contra el director del Museo por un delito contra el sentimiento religioso, de injurias y de incitación a la discriminación, al odio y a la violencia por motivos religiosos. La asociación también ha entregado en el Ministerio más de 8.500 firmas recabadas para soilicitar la "inhabilitación" de Borja-Villel para ejercer como director de la pinacoteca, así como para cualquier otro cargo público.

Esperar y poner la otra mejilla

Mientras que el director del Museo se escuda en la "libertad de expresión" y "artística", en el editorial se responde igualmente a las declaraciones al respecto  de Javier Herrera García-Canturri, director de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones, echando balones fuera, manifestando que no está claro el límite entre "provocación" (artística) y "delito", y que el nuevo Código Penal tipificará mejor estos casos, y aunque reconocía que en la obra hay "provocación" y comprende que algunos elementos pueden resultar "ofensivos", acaba invitando a tragar con la amenaza y el escarnio, al añadir que cuando se denuncia y protesta lo que se consigue es "que se hable más" y que la muestra tenga más difusión.

De hecho, añadía que "la provocación no es un delito y habría que ver hasta dónde llega el nivel de provocación para ver si es un delito", apelándonos a esperar a que el tema pueda ser tratado con mejores recursos por los jueces una vez que se apruebe la Reforma del Código Penal, porque hace una regulación "mucho más exhaustiva" de este tipo de situaciones.

Frente a esto, los evangélicos se preguntan en el citado editorial "si habrá que esperar, por tanto, a la reforma del Código Penal. O… a que haya algún incidente similar que no tenga a las iglesias y a los cristianos como protagonistas, sino a otros…"

"Porque -se añade-, con todos los respetos hacia el nuevo Director General de Relaciones con las Confesiones, y por muy aceptado que esté entre nuestros dirigentes el mismo razonamiento que él plantea, parece evidente que la diferencia entre “provocación en el marco de la libertad de expresión” y “delito”, solo depende de la naturaleza o identidad del colectivo ofendido".

Inaceptable

"¿Acaso alguien se imagina lo que ocurriría si la leyenda fuese algo así como: “la única mezquita (léase también, sinagoga, o Casa-cuartel, etc.), que ilumina es la que arde”?", se plantea. "¿No sería evidente, en esos casos, la comisión de un delito de “incitación al odio”, “xenofobia” o “apología del terrorismo”? ¿Se atrevería en ese caso, el señor Borja-Villel, a autorizar en el museo que dirige la exposición de dicha obra? Todos conocemos la respuesta, y resulta del todo inaceptable", se indica en el editorial.

"Inaceptable, por tratarse de un claro agravio comparativo, y por lo tanto una injusticia. Inaceptable, además, por tratarse de un juego peligroso. No nos vale el argumento de que los cristianos “no somos un colectivo especialmente amenazado y en peligro en España”. ¿Acaso van a esperar a que lo seamos? Porque así se empieza… Y las llamas del odio, una vez que se encienden, son muy difíciles de apagar", se concluye en Actualidad Evangélica.