Monseñor Munilla: "¿Por qué la Religión como asignatura?"

Monseñor Munilla: "¿Por qué la Religión como asignatura?"

Mons. Munilla ofrece cuatro grandes razones para matricularse en la asignatura de Religión Católica
La política no decide todo en una sociedad adulta
La ética tiene un fundamento religioso
Para poder elegir libremente, es necesario conocer en profundidad
Familiarizarse con nuestra cultura: no existe árbol sin raíces

Se acercan las fechas de matriculación escolar para el próximo curso. Una buena ocasión para reflexionar sobre lo favorable de la elección de Religión Católica, como expone el obispo de San Sebastián en el artículo que publicamos en Blogs HO.

REDACCIÓN HO.- Monseñor José Ignacio Munilla, en el artículo que publicamos íntegro en Blogs HO (acceder pinchando este enlace), expone cuatro grandes razones favorables a la elección de la asignatura de Religión Católica en el sistema de enseñanza:

La política no decide todo en una sociedad adulta 

Uno de los males de nuestros días, en el contexto cultural en el que vivimos, es el hecho de que la política (entendida como la acción de los partidos políticos) se está convirtiendo en el único principio rector de la configuración de la convivencia social", denuncia el obispo de San Sebastián, que se plantea cuestiones como las de "¿Acaso los padres no tienen derecho a elegir para sus hijos?" o "El hecho de que vivamos en democracia, ¿supone acaso que las familias hayan entregado a los poderes públicos toda su responsabilidad directa en la educación de sus propios hijos?" Por ello, concluyeque "son muchos los padres que han ejercido y seguirán ejerciendo su derecho a pedir para sus hijos la asignatura de Religión Católica (...) No olvidemos que la Escuela —desde el punto de vista moral— no es de los partidos políticos, ni de la Iglesia, ni siquiera del Estado; sino de cada una de las familias que educan a sus hijos en ella".

La ética tiene un fundamento religioso

"Es justo que unos padres no creyentes puedan elegir para sus hijos una enseñanza ética sin dimensión religiosa confesional, o que otros creyentes opten por una enseñanza ética enraizada en unos cimientos religiosos", expone Monseñor. "Los cristianos pensamos que las bases de la ética son religiosas, y que sin estas, no se entiende suficientemente el mandato de hacer el bien y de evitar el mal", añade.

Para poder elegir libremente, es necesario conocer en profundidad

Señala Mons. Munilla: "La auténtica elección en libertad solo puede darse desde el conocimiento, y no desde la ignorancia". "Observamos que cuanto mayor es el desconocimiento de la doctrina cristiana y de la vida de la Iglesia, mayor es el rechazo hacia la opción cristiana. La ignorancia suele ser muy atrevida, e incluso, con frecuencia, falta de respeto. Por el contrario, a mayor conocimiento (...) suele crecer el juicio positivo hacia los valores cristianos", añase. "El mayor enemigo de la fe cristiana no es el desacuerdo con sus valores y principios, sino el desconocimiento de ellos, que en una buena parte de las ocasiones suele ir acompañado de una notable falta de consciencia de la propia ignorancia. Por ello, para salvar el “desconocimiento”, no existe otra fórmula que el “acercamiento”, concluye Mons. Munilla.

Familiarizarse con nuestra cultura. No existe árbol sin raíces

Aquí recurre el obispo a las anécdotas: "Me contaban recientemente la anécdota de un guía turístico que señalaba a unos visitantes el cuadro de la Última Cena, al mismo tiempo que les explicaba: “A su izquierda tienen ustedes un lienzo de un banquete, según la costumbre de la época”. Podríamos narrar un sinfín de anécdotas de este estilo, como la de un joven al que le pregunté si conocía el origen de la expresión que él mismo acababa de utilizar (“mi amiga lloraba como una Magdalena”)… Después de pensarlo un rato, el joven me respondió: “Supongo que esa expresión tendrá su origen en el hecho de que cuando desayunamos magdalenas, suelen gotear al sacarlas de la taza de Cola Cao. ¡Hay que reconocer que el chaval merecía un sobresaliente en capacidad intuitiva! Pero… ¿por qué no ofrecerle también la posibilidad de obtener otro sobresaliente en el conocimiento del Evangelio?"