Expulsada de una iglesia en Barcelona el 12-O por llevar la bandera española

Expulsada de una iglesia en Barcelona el 12-O por llevar la bandera española

«BLOGS HO: <a href="http://nacionalismo.blogs.com/byebyespain/2011/10/prohibida-la-bandera-espa%C3%B1ola-en-una-iglesia-de-barcelona.html">Prohibida la bandera española en una iglesia de Barcelona</a>, por Miguel Vidal»

REDACCIÓN HO.-  La profesora de Lengua y Literatura española Carmen Leal ha denunciado en varios diarios que fue expulsada de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar de Barcelona por llevar una bandera española

Si hace unas semanas el arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, salía en defensa de la imposición lingüística en las aulas, al tiempo que hacía un alegato para que las eucaristías se celebrasen únicamente en catalán, ahora, sabemos que el simple hecho de acudir a Misa con una bandera española el día de la Fiesta Nacional, puede ser algo terminantemente prohibido.

Leal, de 75 años, explica en un artículo publicado en La Voz de Barcelona que tiene la costumbre de llevar la bandera española a la iglesia cada 12 de octubre, "plegada al cuerpo y sin hacer alardes”. También cuenta que durante su recorrido hasta la iglesia en estas ocasiones suele recibir abucheos y gritos de ‘facha’ o ‘franquista’, pero también algunos aplausos.

Una vez dentro del templo, "me coloco al final, en el fondo de la iglesia. Atisbo en los últimos bancos un lugar. Me acerco y pido permiso a la señora para ocuparlo, “pase, lo guardaba para mi marido pero se retrasa, no viene”, me dice. “¿Le molesta a usted la bandera?”, le pregunto pensando en la incomodidad del mástil que apoyado en el suelo llega hasta el hombro. “En absoluto, señora, todos somos españoles”, me responde".

"(...) El sacerdote manda sentarse, sigue la música y de repente una voz destemplada en tono bajo me saca de mi mundo interior y me dice: “No puede estar usted aquí”. ¿Qué? “Que no puede estar usted aquí, en la iglesia, con esa bandera?”. No había caído en la cuenta de que estaba en Barcelona y aquí no se toleran los símbolos de España. ¿Cómo que no? ¿Quién lo manda? “Son ordenes del obispo, señora”. ¿Me echan de la iglesia? “No, señora, a usted no. Es la bandera la que no puede estar en la iglesia”. No doy crédito a lo que está sucediendo".

Leal sigue así: "En la iglesia de cualquier pueblo de España está presente la bandera nacional este día a los pies de la Virgen del Pilar. No voy a armar un escándalo en la iglesia y menos en una ceremonia religiosa. Ni mi educación ni mi fe me lo permiten. Me levanto para marcharme, aunque antes le digo a esa voz destemplada: “Me encargaré de que este incidente se conozca en toda España”. En Barcelona, y por orden del obispo, a una señora con todos los años cumplidos la echan de una iglesia por el delito de llevar una bandera de España el día de la Hispanidad y de la Virgen del Pilar. El virus nacionalista ha llegado a intoxicar hasta al obispo de Barcelona".

Estaba preparada para recibir insultos por la calle, pero no para que me echaran de la iglesia. Como soy católica, no fanática, no impongo mis creencias ni valores a nadie, me he llevado un disgusto morrocotudo. Parece ser que la bandera española es un escándalo y una provocación”, concluye.

Leal forma parte de la Asociación por la Tolerancia y era miembro de Ciutadans, donde encabezó un manifiesto crítico con Albert Rivera.

Para poder comentar esta noticia debes estar registrado en la comunidad HO o haber iniciado sesión.
Uno va Misa a lo que va, a asistir al sacrificio del Cuerpo y Sangre de Cristo. Me parece extemporáneo llevar una bandera así, puede llevarla en la solapa en forma de pin si le gusta. Tan inoportuno me parece que la señora lleve la bandera como la supuesta prohibición del Ordinario
No se debería hacer caso de los símbolos que lleve la gente en misa, salvo que esos símbolos vayan contra la Iglesia o la religión misma. En principio, por sentido común, a mí no se me ocurre entrar en misa ni con banderas, ni con bolsas, ni con otros objetos voluminosos que puedan molestar. Ocurre que a veces llegas de la calle con el tiempo justo, y no hay más remedio. A veces he tenido que trabajar en día de precepto y entrar a misa con mochila o cartera temprano, porque tenía que irme a trabajar después, o a última última hora de la tarde, y no me daba tiempo a dejar las cosas en casa. Creo que todos podemos ser comprensivos en esos casos, pero, en principio, a cada lugar y situación le corresponden unas apariencias que debemos tratar de guardar. No por hipocresía, sino para no ofender sin necesidad. Mac tiene razón. Esta señora ya había ido con bandera a misa otros años, y sabía que habría gentuza que la iba a abuchear y otros que, para contrarrestar, iban a aplaudir. Por tanto, no debió llevarla. En cualquier caso, estaba distrayendo a los asistentes innecesariamente. A partir de ahí, la actitud del lobo con piel de cordero, o de senyera, que la expulsó del templo es la peor. Tanto él como el Obispo deberían ser sancionados como corresponda según el Derecho Canónico, y, en todo caso, ser apartados de su ministerio inmediatamente. En fin, este falso sacerdote, el falso obispo y los falsos fieles que les secundan a sabiendas ya han elegido a qué señor servir, y no es precisamente Dios. Se han alejado de Él, han decidido adorar al becerro nacionalista, y ya están viviendo un infierno en esta tierra, pues han puesto sus preferencias en un diosecillo falso, un ídolo que ellos mismos se han hecho, y que no existe más que en algunas leyes de los hombres, pues ni los países, ni las naciones, ni los Estados, ni sus divisiones territoriales, ni sus símbolos, ni sus fronteras, existen por sí mismos. Los han hecho los hombres. Normalmente, grupos de hombres contra otros grupos de hombres. No tienen nada que ver con la obra de Dios. Nacemos en un país y una cultura porque Dios lo quiso, Él sabra por qué. Es legítimo que nos enorgullezcamos de ello hasta un punto, pero cuando le damos más importancia de la que merece estamos perdiendo el norte, lo desorbitamos. Y, en el momento en que preferimos adorar a nuestra nacionalidad, la que sea, antes que adorar a Dios, que nos la dio, elegimos adorarnos a nosotros mismos, y ahí sólo vamos a perder nosotros. Si, además, el nacionalismo por el que optamos es excluyente, peor aún. Nos alejamos de Dios y de los seres humanos concretos con los que Él quiso que nos relacionáramos para mejor adorarle y amarle. Y, si el que elige adorar a los ídolos del nacionalismo es un sacerdote, una persona consagrada para acercar a Dios a sus hermanos, la idolatría en cuestión se vuelve absolutamente abominable. El sacerdote y su Obispo a los que se refiere esta noticia están en pecado mortal cuando menos de soberbia y sacrilegio, hay que decirlo. Y, peor aún, no parecen tener conciencia de ello, con lo cual no sentirán la necesidad de ser perdonados ni redimidos. La señora expulsada del templo tampoco tuvo una buena actitud, porque sabía que entrar allí con la bandera iba a causar polémica, pero, si las cosas sucedieron tal como las cuenta, no tuvo mala intención, y parece capaz de recapacitar en lo que pueda haberse equivocado. En fin, me temo que el trigo y la cizaña también deben coexistir en la Iglesia hasta el fin de los tiempos. Y con ellos los hombres que sólo honran a Dios con sus labios, pero en sus corazones están apartados de Él.

HazteOir.org

es una comunidad de ciudadanos activos que busca promover la participación de los ciudadanos en la política

EL MOVIMIENTO HO LO FORMAN

339.302

ciudadanos activos