El Gobierno confirma que modificará la Ley de Libertad Religiosa

María Teresa Fernández de La Vega, vicepresidenta primera del Gobierno

La vicepresidenta De la Vega afirma que se adaptará a la jurisprudencia del TC y a "las condiciones de ejercicio de este derecho en un Estado aconfesional".

REDACCIÓN HO Y AGENCIAS.- La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado este martes que el Gobierno revisará la Ley de Libertad Religiosa de 1980 para incorporar la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre libertad de conciencia.

De hecho, durante su intervención en la Comisión Constitucional en el Senado, De la Vega indicó que, "por el momento en el que fue elaborada", esta ley "desconoce el derecho a la libertad de conciencia, cuya regulación sencillamente silencia". Así, la vicepresidenta añadió que la norma tampoco contempla "muchos avances introducidos por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional relacionados con el contenido y las condiciones de ejercicio de este derecho en un Estado aconfesional".

A su juicio, esta jurisprudencia "ya ha advertido acerca de los límites del derecho a la libertad religiosa en determinados contextos públicos en los que se desarrolla la vida en común", como son "los centros escolares, los hospitales públicos o los ámbitos de actuación de las Fuerzas armadas". En este sentido, el Gobierno consideró que "es tiempo de reflexionar con las demás fuerzas políticas" sobre los conflictos entre libertad religiosa y otros derechos fundamentales (a la vida, a la educación, al trabajo), para proceder, "con el debido consenso, a las modificaciones necesarias de la ley, adaptándola a la realidad de la España de hoy".

Igualmente, el Ejecutivo socialista considera que la ley debe ser modificada porque "el caracter laico del Estado le exige una mayor neutralidad ante el fenómeno religioso", de manera que se eviten "situaciones de discriminación de unas confesiones o creencias respecto de otras".

Y me parece muy correcto lo

Y me parece muy correcto lo que quieren hacer. Somos un país laico; el que quiera creer, que crea, pero que no le venga pidiendo cuentas al Estado sobre sus asuntos de fe.

tj El estado no es una

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El estado no es una persona, luego no tiene conciencia ni moral. El Estado no tiene bolsillo propio, es decir, el dinero que maneja no es del Presidente ni de los Ministros ni de ningún político.El Estado Español es aconfesional( el que no sepa lo que significa que lo busque en un diccionario).La finalidad de los impuestos en hacer una gran bolsa entre todos para que a mayor dinero podamos realizar más cosas para el bien común y para cada ciudadano. Luego si yo con mis impuestos mantengo, por ejemplo la sanidad Vasca, que es un bien para los vascos, ¿porqué cuando yo necesite un rabí judío en un hospital no puedo tenerlo, si lo necesito?....¿.o un sacerdote católico si es un bien para mí? Igual que las madres trabajadoras necesitan guarderías para poder trabajar, y yo que no las necesito colaboro con mis impuestos para que las tengan, públicas, pagadas por todos los que pagan impuestos.
Pero este Gobierno en vez de entender esto tan sencillo se dedica a elegir por su cuenta que es lo que cada ciudadano necesita o no, es el Papá Estado de los paises comunistas, y al mismo tiempo nos va quitando derechos, reconocidos en cualquier legislación democrática, por que se cree que los ciudadanos somos unos inútiles que no sabemos lo que nos conviene. Para muestra varios botones: derecho de los padres a elegir el colegio de sus hijos( a los alumnos los sortea la administración autonómica, según puntos), derecho a una información imparcial,( tienen los medios de comunicación a su servicio), libertad de opinión, (cuidado con los adjetivos que te ponen si no opinas como ellos, catastrofista, homófobo, desestabilizadores sociales.....) derecho de los padres a educar a sus hijos en las convicciones morales que elijan (Educación para la Ciudadanía), derecho a hablar y estudiar en la lengua oficial,derecho a pensar diferente a los separatistas ( eres un .... ) derecho a profesar una religión, y que el estado no lo impida....Reflexionen..... ¿Qué será lo siguiente?
Tj

ESPAÑA ES ACONFESIONAL

ESPAÑA ES ACONFESIONAL según la CONSTITUCION ....ESPAÑA NO ES LAICA.. l.o q sucede es que este DESgobierno nuevamente cree q va a jugar a hacer leyes tontas como se dedico la pasada legislatura....tiene al país HUNDIDO en la RUINA ...NO HACE NI HARÁ NADA por solucionar los problemas ,

Este Desgobieno esta PERDIDO...se ha ido de carnaval 4 años...Ha dormido la siesta y ha vivido de las rentas que dejo el PP cuando gobernó...se ha gastado todo y NO HIZO ni HA HECHO NI UNA REFORMA ,vive en su mundo virtual del ENGAÑO y la MENTIRA ...es tanto lo q han MANIPULADO y MENTIDO q ellos se la CREEN sus PROPIAS MENTIRAS ...PEROOOOO....la gente NO ES TONTA!!!...LE HAN TOCADO SERIAMENTE SU BOLSILLO...A ALGUIEN le importa que AHORA se toque y se reforme esta ley ?...Es una demanda de las personas ?...PUES HUMO simplemente eso HUMO NEGROZ para TAPAR la GRAVE CRISIS!!!!!

La CRISIS galopante q tenemos encima les tiene AHOGADOS NO saben o no quieren resolverla ,pues tendrían q reconocer q SI HAY CRISIS y COLAPSO... sus continuas MENTIRAS y ENAGAÑO q le han contado a los q les votaron quedarían a la vista....y es por eso q empiezan OTRA VEZ a tocar temas q saben perfectamente que CRISPAN y DIVIDEN a las personas...y supuestamente "nos entretienen" un rato ,mientras el CAOS sigue su curso y con estas sandeces creen q lograrán "taparlo"... PUES SE EQUIVOCAN...ya no les va a resultan su burda y vil estrategia ....Siempre q el PZOE gobierna HAY CAOS CORRUPCIÓN Y COLAPSO del país....POR QUÉ SERÁ ?????

"Si algo va mal, siempre es posible lograr que vaya peor".(Ley de Murphy)

Toc,toc!! Creo que hay mucho

Toc,toc!! Creo que hay mucho caos en la cabeza de esta señora... ¿Situaciones de discriminación de unas confesiones o creencias respecto de otras? Una creencia no puede ser autentica si genera ese tipo de pensamientos negativos para con los demás.

Teresa Barta De Lama

No señora ó señor Mr. C.

No señora ó señor Mr. C. el Mar, SOMOS UN PAIS ACONFESIONAL, que dista mucho de ser laico como Vd. dice, leasé la Constitución, a la que por cierto yo voté que NO, precisamente por eso y por los 17 países y por muchas cosas más que no vienen a colación, por lo tanto, ni la cumplo, ni la respeto ni nada de nada, simplemente ME AGUANTO. En cuanto a lo que quiere hacer la Sra. Fernández, ya no puede demostrar más odio ni más rencor con todo lo que suene a religión, cosa que se entiende porque ella es atea. Pues muy bien, si ella no cree en nada, que nos deje a los demás rezar, ir a misa y asistir a los actos religiosos sean públicos ó no y que no se metan en cuantas Iglesias hay en cada barrio como ocurre en mi Comunidad Autónoma (que no país) Cataluña. Ahora están haciendo una Ley, cuyo borrador ha sido publicado en todos los medios de comunicación que dice lo que anteriormente cito, que si hay bastante con una Iglesia en el barrio X, pues la otra a convertirla en un centro de ocio. Los Sacerdotes tendrán que pedir permiso a la la Generalidad de C. para ejercer su Ministerio y el Sr. Montilla (andaluz por cierto)autorizará ó no, horarios de Misas, cultos, etc. etc. INCREIBLE VERDAD?, pues ese el principio de la Sra. Fernández: mucha libertad religiosa...... y sobre todo que los islamistas tengan cuantas más mezquitas mejor. Es una verguenza, desde aquí mi más absoluto desprecio al Gobierno de ZP en pleno, atajo de ateos indeseables. Dios existe, así que un día u otro se acordarán de El.

La expresión “tolerancia

La expresión “tolerancia religiosa” hace referencia al respeto y a la aceptación de otras formas de vida, creencias e ideas e, incluso del ateísmo, es decir, de la no-creencia en ningún dios, diosa o figuras similares.
Atendiendo a la reflexión anterior, la tolerancia religiosa precisa que los individuos y las instituciones reconozcan la pluralidad y la diversidad del mundo en que vivimos, así como la existencia de conceptos que para otros son importantes, aunque pertenezcan a una minoría.
Evidentemente, la tolerancia religiosa es necesaria para la convivencia armónica entre los seres humanos, especialmente en la época actual que, protagonizada por la globalización, propicia el contacto entre culturas totalmente diferentes.
A pesar de esto, yo hoy voy a defender los límites de la tolerancia religiosa, pues considero que, por encima de cualquier creencia, debe estar ubicada la motivación que ha hecho posible la construcción de los Derechos Humanos. En este sentido, afirmo que los límites nombrados tienen que estar justo en el punto en el que las creencias religiosas bajan a este mundo y se convierten en herramientas de la discriminación y la intolerancia hacia colectivos determinados.
Mi punto de partida, del que se derivan las posteriores reflexiones, es que los dogmas de cualquier religión deben interpretarse como instrumentos para ser usados dentro de la comunidad que los profesa y, bajo ningún concepto, debe involucrar a terceros del “mundo exterior” que no deseen participar de ellos.
Todos sabemos que uno de los pilares fundamentales de la tolerancia religiosa es, precisamente, la separación entre iglesia y estado. En efecto, si esta separación desapareciera, la tolerancia desaparecería también con ella, pues se produciría el choque de dos formas de ver la vida totalmente diferentes. Ateniéndonos a esto, creo que debemos procurar que ambos ámbitos sigan estando separados.
¿Qué es lo que está pasando, entonces, en nuestro país? La Iglesia católica se está viendo asediada por fenómenos sociales nuevos que, supuestamente, ponen en peligro su estabilidad, al contribuir al desmoronamiento de muchos esquemas que se han considerado hasta ahora eternos e invariables como, por ejemplo, el de la familia, la llamada familia tradicional. Ante este hecho, es decir, ante el asedio de fenómenos nuevos, existen dos opciones de actuación: cerrarse y defender un fundamentalismo moral extremo o reflexionar acerca de la situación de manera democrática y llegar a una solución consensuada por todos. La Iglesia católica ha elegido la primera forma de actuación y ha cerrado los ojos ante, por ejemplo, los nuevos tipos de familias, ofreciendo en su contra argumentos tales como que la familia prescrita por Dios es la familia tradicional formada por un padre, una madre y unos hijos. Evidentemente, este tipo de argumentos procede de personas sin perspectiva histórica de ninguna clase, pues la estructura de la familia ha variado a lo largo de la historia y seguirá cambiando. El problema es que la Iglesia ha eternizado a la familia tradicional y la ha relacionado con esa verdad dada por Dios que es imperecedera e inmutable. Esa verdad –en mayúscula- es necesaria para la Iglesia, pues sin ella no tendrían la autoridad suficiente para guiar la vida de sus fieles. Por ejemplo, Juan Pablo II en su encíclica “veritatis splendor” declara que sin la Verdad, la libertad degenera en subjetivismo y anarquía. Es ésta una clara muestra del absolutismo moral al que se ve abocada la ética religiosa desde el principio, pues todos sus fundamentos están ubicados en una Verdad –con mayúsculas- esencializada e imposible de cambiar. Todo lo que no cuadre con esta Verdad son meras opiniones, creencias falsas sin ningún tipo de valor.
Desde mi punto de vista, ésta es la verdad más perniciosa para los seres humanos, pues implica una actitud que da como resultado una convivencia pésima. Esto es así porque aquellos que se creen en posesión de la verdad opinan que el resto está equivocado y, por tanto, sus creencias y posturas en torno a las cosas quedan denigradas a meras opiniones erróneas.
¿Por qué los seres humanos necesitan la verdad para vivir? Para no caer en la incertidumbre, en el riesgo moral. El “caos” al que nos llevaría no tener un fundamento nos da miedo y, para solucionarlo, nos acercamos a actitudes que reducen el riesgo a cero. En este sentido, tiene lugar lo que Bernstein denominó la “ansiedad cartesiana”, que es la actitud que ha adoptado la Iglesia católica en nuestro país. Esta “ansiedad” consiste en creer que el mundo puede ser estudiado de manera objetiva y de que podemos hallar una tabla de salvación bien resistente en la que se asienten todo nuestro entramado de conocimiento. Algo así como la certeza del “pienso, luego existo” de Descartes, de ahí su nombre. Este es el caso de la fe religiosa y de las éticas fundamentalistas, dos elementos que nos iluminan en nuestro paso por este mundo. Este tipo de reflexiones fundamentalistas creen que existe una dicotomía insalvable entre los fundamentos últimos, que conducen al orden y a la armonía, y la pluralidad de vivencias y creencias, que nos llevan al diabólico relativismo. En efecto, desde su punto de vista, ambos elementos son excluyentes y, por tanto, si elegimos uno, el otro quedará fuera.
Las éticas fundamentalistas han existido siempre. El secreto de una ética fundamentalista y autoritaria es hacer que las personas pierdan autonomía, hacerles creer que no son capaces de distinguir el bien del mal. En este sentido, la conclusión lógica es derivar las normas morales de ámbitos externos a ellos mismos.
El Dios católico encarna perfectamente la figura del patriarca paternalista. Él nos creó, Él nos da las normas, Él, en definitiva, sabe lo que es mejor para nosotros. Lo que es mejor para nosotros, pues, no sale de nosotros mismos, sino que habita en una figura creada por el ser humano que vive en una realidad trascendente disponiéndolo todo, como si este planeta fuera su tablero de ajedrez. En este sentido, vemos cuanta razón tenía Nietzsche cuando afirmaba que la metafísica de Platón era lo mismo que el cristianismo. Dos posturas que predican un mundo que es –o debe ser- el patrón por el cual debe guiarse este mundo terrenal imperfecto. El problema es, entonces, intrínseco a la figura misma de Dios, puesto que de su definición se desprende un tipo de verdad autoritaria que hace pensar a algunas personas creyentes que ellas mismas son depositarias de esa verdad. De aquí el fundamentalismo moral religioso mantenido por los sectores ortodoxos que, a rasgos muy generales, defienden la existencia de fundamentos prepolíticos y extrapolíticos desde los cuales guiar la vida de todos los seres humanos. Estos sectores niegan la diversidad y el multiculturalismo al creer que su doctrina es la verdadera.
Evidentemente, es éste un Dios peligroso que recuerda más a la figura irascible y dictatorial del Antiguo Testamento que a la comprensiva y revolucionaria de la admirable Teología de la Liberación o el Concilio Vaticano II, que se caracterizó por un carácter aperturista y una toma de conciencia de la Iglesia católica de que quedarse encerrados en su “torre de marfil” no era nada conveniente para el progreso de la institución religiosa.
Extendiendo la anterior reflexión a cualquier postura autoritarista y fundamentalista, tengo que afirmar que, de hecho, esa actitud elitista de querer disponer de la vida del resto de los seres humanos no le hace bien a nadie, pues, en último término, resta calidad a los principios democráticos que son los que deben regir en cualquier sociedad que se considere defensora del respeto y la igualdad de todos los seres humanos, sea cual sea su condición.
Las características de la época actual reclaman un discurso ético que sea capaz de situar a los sujetos morales en una ética con signos universales. Pero no usando la universalidad para abanderar un sistema ético caracterizado por el “absolutismo moral”, sino para realizar sistemas éticos incluyentes, esto es, en los que entren el género humano en su totalidad. En este sentido, lo ideal sería encuadrarnos en un sistema ético universal, pero no absoluto, una “ética de mínimos” que nos sirva para guiar nuestra conducta individual y, de este modo, mejorar la vida en sociedad. Ni dogmatismo, ni relativismo. La primera postura nos conduciría al “absolutismo moral” nombrado anteriormente, y la segunda impediría sentar las bases de unas normas mínimas de convivencia.

Lo que hace este gobierno no

Lo que hace este gobierno no tiene ni pies ni cabeza. Eso sí...como católico no entiendo que se toque el himno nacional en procesiones e incluso aún lo he escuchado durante la consagración en alguna eucaristía. Esos restos del nacional-catolicismo todavía perviven, la Iglesia Católica es Universal.

icthys: No entiendes "que se

icthys:
No entiendes "que se toque el himno nacional en procesiones e incluso aún [...]durante la consagración en alguna eucaristía". Dices que no lo entiendes "como católico". Permíteme una pequeña corrección; creo que tu dificultad para entenderlo no proviene de ser católico, sino de desconocer la historia del Himno Nacional.
Parece que la primera mención a la "Marcha de Granaderos" data de 1761. Carlos III la declaró Marcha de Honor en 1770. El pueblo español la consideró su himno nacional antes de que fuera declarada como tal, y se la conoció como Marcha de Granaderos o como Marcha Real, por interpretarse en los actos públicos a los que asistía la realeza. ¿Qué tiene de extraño entonces, que por toda la geografía española se la interpretara para honrar al mismo Dios cuando se hace presente en la consagración? Nada. Sencillamente se recibía a Dios con honores de Rey. Igualmente se utilizaba, y así se sigue haciendo en muchos lugares, para recibir o despedir las imágenes de la Virgen Santísima, del santo patrón, etc...
En fín, que el pueblo español desarrolló su propio protocolo, no escrito ni regulado oficialmente, por el que se trataba de dar a Dios, a su Madre y a los santos de su devoción, los mismos honores que se dispensaba en los actos públicos a la máximas autoridades terrenales.
Yo mismo me sorprendí muchísimo cuando comprobé, hace casi 30 años, que un organista muy mayor, que gustaba de interpretarlo justo al terminar la consagración en la misa de los domingos, se refería a él como "la Marcha Real" (era la primera vez que yo oía esta expresión), y no sabía qué cosa era el Himno Nacional. Por unos minutos pensé que me estaba tomando el pelo, pero no era así.
En la red se puede ampliar información. Yo he consultado estos dos enlaces:Wikipedia, Presidencia del Gobierno

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