Nicolás Jouve: “Cualquier ley que ignore la verdad científica irrebatible carecerá de legitimidad"

Nicolás Jouve: “Cualquier ley que ignore la verdad científica irrebatible carecerá de legitimidad"

Archivado en:

"Si la ciencia les está diciendo que el embrión y el feto son las primeras etapas de una vida humana su obligación es legislar de acuerdo con esta verdad científica irrebatible y cualquier ley que la ignore carecerá de legitimidad”. Nicolás Jouve es catedrático de genética de la Universidad de Alcalá de Henares, presidente de CíViCa y promotor del Manifiesto de Madrid que reunió a numerosísimos científicos en apoyo de la evidencia demostrada de que la vida humana empieza en el momento de la concepción: "Suelo decir que la ideología empieza donde termina la verdad."

- D. Nicolás, la evidencia científica es clara: la vida humana y de todas las especies animales superiores con reproducción sexual, empieza en la fecundación cuando se unen las dos cargas genéticas de los gametos de los padres dando origen a un nuevo ser diferente con un ADN único y original que no podrá ser repetido nunca más. ¿Por qué la Ciencia lo tiene tan claro y no así los ideólogos que defienden el aborto humano?

 

Nicolás Jouve: En efecto la ciencia, a través de la Biología Celular, la Embriología y la Genética aportan las evidencias del inicio y el trascurso de las primeras etapas del desarrollo de una nueva vida, que en los organismos superiores pluricelulares tiene su primera manifestación en la célula resultante de la fusión de los gametos, el cigoto. En esta célula, tras la fusión de los núcleos gaméticos, existe la información genética sobre los caracteres y el programa del desarrollo del nuevo individuo. De este modo el cigoto es la primera realidad corporal del nuevo ser y la información genética que encierra se irá revelando a medida que trascurra el desarrollo que básicamente implica tres hechos: "crecimiento corporal", debido a la división celular conservando cada célula resultante una copia de la información genética del cigoto; "diferenciación celular", debido a la expresión genética diferencial de genes en los linajes celulares que se van produciendo a lo largo del desarrollo embrionario y fetal (histogénesis); y "organogénesis" que marca el comienzo de la etapa fetal, hacia la octava semana del desarrollo, y que determina la continuación del desarrollo y la formación de todos los órganos vitales del nuevo ser.

 

Es importante señalar que todo este transcurso sucede en continuidad. No hay etapas que delimiten un antes y un después respecto al ser en crecimiento y formación... y por tanto, que el inicio de la vida, con la información genética propia y determinante del desarrollo ya estaba en el cigoto.

 

Respecto a por qué se desoye esta realidad no hay respuesta con base científica... Es una cuestión de carácter ideológico que solo puede obedecer a un no querer saber la verdad por algún tipo de interés... Los intereses en este caso son claros. Suelo decir que la ideología empieza donde termina la verdad... y si se ignora la realidad de las cosas se puede llegar a pensar que la vida de un ser humano carece de importancia y que la podemos utilizar, manipular o eliminar...

 

- ¿Que son las secuencias Alu y cómo caracterizan al ser humano?

 

NJ: Las secuencia Alu corresponden a un tipo de fragmentos del ADN específicamente humano, que tenemos todos en nuestro genoma. De este modo permiten distinguir cuándo una muestra de ADN es de origen humano y cuando no lo es. Tienen utilidad en medicina forense. Sustancialmente son fragmentos de varios cientos de bases nucleotídicas no codificantes que se repiten de manera dispersa e invaden todo el genoma... Lo que interesa conocer es que estas secuencias están, junto con el resto de las secuencias del ADN humano (y nuestros aproximadamente 21.000 genes) en la célula inicial, el cigoto y se conservan en todas y cada una de las células de todo ser humano... Un cigoto, un embrión y un feto humano tienen secuencias Alu por lo que decimos que pertenecen a un ser humano y constituyen distintas etapas del desarrollo de un ser humano.

 

- Las ideas eugenésicas han sido sembradas, cosechadas y ya están dando un fruto perverso en España desde que se aprobó la primera ley del aborto. ¿Qué subyace en la eugenesia?

 

NJ: La eugenesia es una corriente que tiene por base la pretendida diferencia entre seres humanos por razón de sus caracteres, muchas veces equivocadamente atribuidos a los genes. Trae como consecuencia la diferente cualificación como mejores o peores, inferiores o superiores, deseables o indeseables, dignos o indignos de vivir, etc. Sus diferentes manifestaciones han dado origen a numerosas corrientes degradantes para la historia de la humanidad: esclavitud, racismo, nacismo, etc. La cuestión tuvo una etapa errática a principios del siglo XX, con la llamada "eugenesia social", cuando cualquier diferencia entre seres humanos se atribuía sin evidencia científica a los genes... Un ser humano es mucho más que sus genes. Del mismo modo en la actualidad se pretende calificar a los seres humanos de acuerdo con sus genes: "buenos" o "malos". Como consecuencia se está conduciendo a una "selección" por causas genéticas... en contradicción con los principios generales de los Derechos Humanos y de cualquier código moral que considere al hombre digno por sí mismo.

 

La "nueva eugenesia" o "neoeugenesia" que se trata de imponer en el comienzo del siglo XXI, tiene su manifestación actual en la "selección de embriones" procedentes de la fecundación "in vitro", para lo que se analizan muestras del ADN de los diversos embriones generados y se desestiman los que "no ofrecen garantías" de estar exentos de un determinado gen causante de una patología... Del mismo modo, se practica eugenesia en la etapa fetal tras la realización de las pruebas de ADN en células del feto o se estudia el cariotipo para detectar la presencia de cromosomopatías... con la invitación final al aborto en caso de un resultado positivo. Este mundo del "diagnóstico genético preimplantatorio o prenatal" es el que se ofrece hoy en contra de la dignidad del ser humano. Alguien lo califica acertadamente de un "diagnóstico genético premortal".

 

- Nunca se ha escuchado la evidencia científica en la redacción de las leyes abortistas en España. ¿Se escuchará ahora la voz clara de la Ciencia?

 

NJ: Si no fuese así, seguiríamos diciendo que las leyes que se promulguen serán legales, pero carecerían de legitimidad. El derecho a la vida es la primera de todas nuestras obligaciones y esto lo saben los legisladores... Si la ciencia les está diciendo que el embrión y el feto son las primeras etapas de una vida humana su obligación es legislar de acuerdo con esta verdad científica irrebatible y cualquier ley que la ignore carecerá de legitimidad. Las leyes que permiten la selección de embriones y el aborto agreden directamente al derecho a la vida, primero y fundamental de todos los derechos.

 

- ¿Nos podría advertir de qué otros frutos procedentes de la cultura del aborto están penetrando y afectando sobremanera a nuestra sociedad sin que nos demos cuenta?

 

NJ: La cultura del aborto conduce a una evidente falta de sensibilidad hacia el valor y la consideración de la dignidad de la vida humana. Por ello, tras legalizar un asesinato en fase de desarrollo, que no es otra cosa el aborto, cabe pensar que está aceptándose que no todo ser humano es digno de vivir su vida. Con ello, se justifica la eugenesia y se promueve la idea de que hay seres más o menos dignos de vivir... entre otras por la simple razón de un embarazo no previsto o no deseado... Esto a su vez conduce a la descalificación de las personas adultas por razones de salud física o mental. En su conjunto el efecto negativo para la sociedad es el endurecimiento en la forma de ver a la persona humana y no valorarla por sí misma, sino por sus circunstancias, lo cual a su vez está conduciendo a justificar la eutanasia y el suicidio asistido... Las consecuencias de todo esto constituyen una crisis del valor de la vida, de la persona y de la familia... Afortunadamente hoy apreciamos un cambio de tendencia en las altas instituciones europeas (sentencia del 18 de octubre de 2011 del Tribunal de Justicia Europeo en contra de la utilización de los embriones para patentes; decisión de Febrero de 2012 del Parlamento europeo en contra de la eutanasia, etc.) y una decidida tendencia a favor de la vida en la sociedades más desarrolladas, con claros signos de respeto a la vida en los EE.UU y en Europa.

Para poder comentar esta noticia debes estar registrado en la comunidad HO o haber iniciado sesión.
Que hermosa y edificante noticia por la vida, que trae a mis recuerdos al gran investigador y celebre genetista frances Jérôme Lejeune, que desde principios de los años 1960, fue un luchador infatigable por la vida. Quisiera agradecer a este genetista don Nicolás Jouve por dar a entender a todos que somos parte de este gran proceso molecular que es un indiscutible milagro de la vida. Que felicidad es entender que todos somos un ser humano en fase primordial desde la fecundación o fertilizacón hasta nuestra muerte natural. Mauricio Rosales Masias https://twitter.com/MauroRosales
Es incríble. Bravo. Qué gusto de persona.
Yo siempre he pensado que los movimientos antiabortistas deberían cambiar de estrategia. Creo que se debería educar a la gente y creo así mismo que la ciencia es nuestro mejor arma, no la religión ni la política. La ciencia nos dice que la educación del niño debe comenzar desde el mismo vientre de la madre, que esos nueve primeros mese de vida serán fundamentales en la psicología del futuro bebé, también nos dice que son capaces de soñar pese a su nula experiencia vital pero incluso que son capaces de tener pesadillas. Considero, y la ciencia así nos lo indica, que el termino feto está obsoleto y lo deberíamos sustituir por seres humanos, que es lo que son, y como tales deberían tener sus derechos. Po esa razón ha dejado de ser una cuestión moral o ideológica, es una cuestión de puro desconocimiento de un gran sector de la sociedad y éso sólo se combate educando.
Muy bien dicho!
Desde luego, yo siempre me refiero a seres humanos en gestación o su equivalente jurídico, nascituros (prefiero lo primero), o directamente hablo de "niño o niña". Creo que es lo mejor, pero no me interesa promover divisiones entre los partidarios de la vida por cuestiones de lenguaje. Aquí lo mejor es predicar con el ejemplo. Como hablar de "ser humano" es más bonito que hablar de "feto", y `define mejor la realidad de lo que defendemos, o al menos a mí me lo parece, confío en que se acabará imponiendo por sí mismo, y no me preocupo. Los argumentos científicos son imprescindibles, pero quienes tenemos fe también debemos dar testimonio de esa fe y de la confesión concreta que profesemos en la defensa de la vida, particularmente los cristianos, que estamos llamados a evangelizar. No hemos recibido la Luz para ocultarla bajo el celemín del miedo, el respeto o la tolerancia mal entendidos, o incluso la eficacia humana. Además, los cristianos en concreto sabemos, no sólo creemos, que sin contar con Cristo ningún esfuerzo humano vale nada ni puede ser eficaz a la larga. Otra cosa es cómo hagamos presente esto. Evangelizar, anunciar la Buena Noticia, en la defensa de la vida, como en cualquier otro aspecto de la existencia humana, no equivale a "dar la brasa", adoptar aires santurrones, cuando no farisaicos, limitarse a manifestaciones externas de culto sin hacer nada más o incluso dando escándalo con una conducta incoherente, etc, y mucho menos excluir al que no crea o al que profese otra religión o creencias, o hacerle sentir excluido, de palabra o con la actitud. Lo más eficaz suele ser lo sencillo. La fe se exterioriza mostrándola, de forma natural y con alegría, y a partir de ahí se acoge a los demás seres humanos, sin imposiciones, lo que no excluye invitar. Si ven que vamos de buenas, no a "convertirles" aprovechando una manifestación, normalmente quienes quieran participar en la defensa de la vida y no compartan nuestras creencias no van a salir escopetados. Creo que es, básicamente, cuestión de buena voluntad, respeto, alegría y capacidad de acogida, y también tener claro dónde estamos y con quién. Cada mes en Barcelona hacen una marcha pro vida el día 25, que muchos sólo conocemos por las crónicas que se manda a esta "web", y en la que se reza en público, entre otras cosas. El fin básico sigue siendo la defensa de la vida, pero los católicos que van allí también dan testimonio, y mi impresión es que no con eso se está excluyendo a nadie, ni nadie tiene por qué sentirse excluido. Es más, me da la impresión de que esos encuentros tendrían menos asistentes, y hasta podrían haber desaparecido, si no se hubiera tenido presente a Dios en ellos. La Fe mueve montañas. El mero esfuerzo humano, confiando sólo en la voluntad humana, es cuanto menos más arriesgado, sobre todo en proyectos colectivos y a largo plazo. Comprendo que quien no crea tiene que agarrarse a esa fe en la Humanidad, y le animo a hacerlo. Y también comprendo que no es lo mismo defender la vida en una manifestación en la calle que en un Congreso científico, donde los ponentes deben hablar básicamente desde argumentaciones científicas, y en todo caso jurídicas, filosóficas, éticas, etc, aunque incluso ahí creo que quien tenga fe puede buscarse sus mañas para dar testimonio sin que desentone (y orar para que Dios le inspire cómo hacerlo, por descontado), y que ese testimonio refuerce, en vez de debilitar, su argumentario. Cada ponente creyente tendrá que ver cómo lo hace, por supuesto. Y, por supuesto, si en esos Congresos se tiene un concepto amplio de la Ciencia, no meramente biológico y médico, la Teología no tendría por qué estar totalmente ausente, habrá casos y casos. Excluir por principio un campo del saber es tan desaconsejable como incluirlo igualmente por principio. Lo que está claro es que quienes creemos que el ser humano en gestación ha sido y está siendo creado por Dios, no sólo por sus padres biológicos, que Dios le ha dado un alma desde su concepción y le ha redimido y llamado a la Santidad desde el mismo seno materno, estamos obligados con más motivo a defender esa vida, tenemos más motivos para hacerlo.

HazteOir.org

es una comunidad de ciudadanos activos que busca promover la participación de los ciudadanos en la política

EL MOVIMIENTO HO LO FORMAN

338.252

ciudadanos activos