Javier Puente: “Pondré todo mi empeño en defender la vida, desde la concepción hasta la muerte natural”

Javier Puente: “Pondré todo mi empeño en defender la vida, desde la concepción hasta la muerte natural”

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«La sociedad no puede funcionar correctamente sin la acción de familias sólidas. La familia es impulsora de los derechos humanos y de la estabilidad personal. Hacen falta políticas de apoyo a las familias al completo, no políticas que promuevan situaciones sexuales y afectivas minoritarias, como las aprobadas en los últimos años».

REDACCIÓN HO.- Javier Puente Redondo (Santander, 1976. Twitter: @JaviPuente_PP ) llegaba al Congreso en enero de 2012, haciéndose cargo del acta de diputado tras la renuncia de José María Lassalle.

Concejal del Partido Popular en Ribamontán al Mar de 2007 a 2011 y número cinco en la lista que el PP presentó en Cantabria, Puente llegaba a Madrid dispuesto a trabajar duro, a aprender, a aportar ideas y a «conseguir que mis hijos se sientan orgullosos de ser cántabros y de ser españoles».

Casado y padre de tres hijos, es ingeniero en Telecomunicaciones, MBA por la Universidad Politécnica de Madrid, master en Marketing y Gestión Comercial por ESEM y hasta acceder al Congreso había ocupado puestos de responsabilidad y dirección en empresas de ámbito tecnológico y de telecomunicaciones. Como diputado, su idea es dedicarse al cien por cien a la política en unos tiempos «que lo requieren así», dispuesto a dejarse la piel en un objetivo con el que corresponder también a la confianza de su partido. «Recuperar valores que comparto plenamente. El valor del esfuerzo, de la responsabilidad y de la honestidad son incuestionables», manifestaba al recoger su acta.

Dispuesto a trabajar en el área que le asignen, no ocultaba ya que los servicios sociales y la familia, o la innovación y la tecnología, son dos opciones «en que las que quizá pueda aportar algo».

Aprovechando el encuentro mantenido con HO en el que le presentamos la campaña Aborto Cero emprendida desde Derecho a Vivir por él celebrada, le realizamos la siguiente entrevista.

Nos enfrentamos a unos tiempos marcados por una urgente llamada a la participación en defensa de los valores innegociables (vida, familia, libertad religiosa, el derecho de los padres como primeros educadores…), gravemente amenazados. ¿Cómo afronta esta llamada desde la política?

Me considero un firme defensor de los valores mencionados, valores que me inculcaron mis padres y mi familia. Intento difundir los mismos a las personas que me rodean, además de con la palabra, con el ejemplo. No siempre lo consigo.

El motivo por el que dejé la empresa privada hace unos meses y acepté este reto fue el defender los valores en los que creo y la oportunidad que me daba esta posición de intentar hacer este mundo un poco mejor. Esfuerzo, sacrificio, solidaridad con los demás… son valores que creo se están perdiendo y me gustaría dárselos a mis hijos y a su generación, como mis padres me lo transmitieron a mí.

Y esa actitud, ¿entra en conflicto con la persona, con la propia conciencia? No pocas veces, vemos como la disciplina de partido se convierte en un hándicap en este sentido. ¿Se ha visto en esta disyuntiva, y cómo la afronta?

Por ahora no me he visto en ninguna disyuntiva de este tipo, quizá porque soy muy nuevo. Es algo que en democracia puede ocurrir, porque un partido plural conlleva que dentro de él puedan convivir varias corrientes.   De todas formas, mi partido, como reza en sus estatutos, está inspirado en el humanismo cristiano y defiende esos valores, así que no creo que suceda.

¿Se acusa en estos momentos una falta de mayor apoyo ciudadano, para verse arropados cuando afrontan con valentía estas empresas por los valores fundamentales?

El apoyo social y ciudadano, en defensa de estos valores de los que venimos hablando, va siendo cada vez mayor, ya que las personas somos conscientes de cuál es el camino que queremos para nuestros hijos. Cada vez más gente se implica en la defensa de sus principios, en gran parte gracias a las redes sociales que facilitan enormemente el apoyo o la disconformidad con una medida política, con un medio de comunicación, con un personaje de la vida pública… En este sentido creo que HazteOir está jugando un papel clave y está siendo un modelo de organización ciudadano, de una forma cívica y respetuosa.

¿No ayudaría en este sentido las listas abiertas, donde los ciudadanos votarían más a la persona o candidato, a cómo se ‘encarnan’ determinadas premisas, que a la maquinaria de partido?  Máxime cuando en temas fundamentales, como el aborto o el matrimonio, al final la conjunción de ‘sensibilidades’ en un partido, digámoslo así, lleva a la indefinición, cuando no a la claudicación ante propuestas que atacan esos valores innegociables…

Quizás. Yo soy uno más del partido, con unos valores y unos principios que defiendo y que están próximos a los que defiende el partido. Ciertamente, en ningún partido, igual que en ninguna empresa, o en ninguna familia, todos piensan igual o defienden determinadas cosas con el mismo convencimiento.

En los últimos barómetros del CIS, así como en otros sondeos que analizan el tema, se observa un distanciamiento cada vez mayor entre ciudadanos y clase política, que lleva a incrementar la desconfianza y el desencanto de los representados sobre sus representantes: ¿los ve realistas? En ese caso, ¿a qué cree que responde y cómo enmendarlo?

Cierto que es el momento de arrimar el hombro y tirar todos unidos hacia adelante. Siempre ha sido necesario, pero no siempre se ha hecho.

La situación es compleja y hay que tomar medidas que no gustan, aunque le supongan al Gobierno un duro desgaste. Lo primero es España y es España lo que se está intentando salvar y hacer que vuelva a crecer. Estoy seguro que así será. Estamos en mitad de una tormenta en alta mar y con poco alimento, lo cual hace que todos estemos nerviosos. Tengo toda la confianza en la tripulación y en el capitán que nos guían y llegaremos a buen puerto. Se están tomando medidas en la dirección correcta, pago a proveedores, reforma laboral, reforma financiera, reforma de las Administración Públicas y de la Administración Local..., en un plazo récord. Medidas que tenía que haberse tomado hace años y que no se hizo.

Volviendo a la pregunta, la cantidad de información a la que tenemos acceso todos los ciudadanos, me hace pensar que tenemos todos los medios para estar más cerca de la política que nunca.

Usted ha apoyado firme y públicamente el derecho a la vida, desde la concepción a la muerte natural: ¿Veremos la erradicación del aborto en España?

Pondré todo mi empeño en ello. Quiero dormir con la conciencia tranquila y saber que estoy haciendo todo lo que está en mi mano.

Usted es marido y padre de familia numerosa. ¿Es necesario defender el matrimonio y la familia en nuestra sociedad? ¿Cómo abordarlo, cuándo se niega su realidad natural?

Soy feliz y doy gracias a Dios por la familia que me ha dado. Intento mostrar la felicidad que da el formar parte de una familia, y el formar tu familia nacida del matrimonio.

La sociedad no puede funcionar correctamente sin la acción de familias sólidas. En la familia se educa a los hijos y se les da un amor incondicional que pueden transmitir, se da cariño y apoyo a los abuelos hasta el final de su vida, se atiende a los necesitados y enfermos. La familia es impulsora de los derechos humanos y de la estabilidad personal.

Hacen falta políticas de apoyo a las familias al completo; no leyes que  promuevan situaciones sexuales y afectivas minoritarias, como las que se han aprobado en los últimos años.

Ante todos estos grandes retos que hemos ido analizando, ¿es necesario  un mayor activismo cívico? ¿Qué opina, en este sentido, del que promueve HO y sus campañas, como Derecho a Vivir, ChequeEscolar.org, MasLibres.org…?

No veo por qué tenemos que escondernos. Cada uno tiene su forma de ver y vivir la vida. Yo soy libre y para mí el vivir como un cristiano católico, con sus valores y principios me hace feliz y no me entrometo en la libertad de nadie.

En octubre del 2010 escribí algo como lo que sigue para la parroquia, que considero totalmente actual y me vale de respuesta para su pregunta:

¿Cómo vivimos hoy los que nos llamamos cristianos?

 Se vive sin valores y principios.

Ley del mínimo esfuerzo.

Nos dejamos arrastrar por la sociedad actual.

Una sociedad basada más en el TENER que en el SER, cada uno vive su vida. Egoísmo.

Todo esto conlleva a una felicidad efímera, no auténtica.

Lo cristianos nos avergonzamos de dar testimonio de nuestra fe. Estamos apagados y sin energía para proclamar el mensaje del Señor.

 

 Nos preguntamos:

¿Somos realmente libres y coherentes?

¿Decidimos realmente lo que queremos SER y a donde vamos; o somos meras marionetas?.

¿Compartimos suficiente tiempo con nuestras familias y amigos?

¿Evitamos conflictos y rivalidades con nuestros compañeros de trabajo?

¿Dedicamos tiempos para la Iglesia y necesidades ajenas?

¿Damos testimonio como cristianos?

 Esto que acabamos de exponer nos lleva a la siguiente pregunta:

            ¿Cómo ser Cristiano Hoy?

 Viviendo como Jesús e imitando su actitud de entrega a todos, en especial a los más desfavorecidos.

Se necesitan cristianos que sean levadura en la masa. Comprometidos con la Iglesia porque todos somos Iglesia desde el bautismo.

 Amando a los demás como el Señor nos amó. Porque ser cristiano, es amar, amar a la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo, a los que son distintos, a TODOS.

 Defendiendo nuestros ideales, nuestros principios, sin escondernos. Hablando.

¿Por qué vamos a callarnos ante otras opiniones? ¿Por qué vamos a tener que avergonzarnos? Demos nuestro testimonio, nuestra opinión, seamos coherentes con nuestra FE.

Demos sentido a la VIDA, buscando la solidaridad con el necesitado, el compromiso con la Iglesia y la PAZ con todos. Así seremos cristianos auténticos, nuestra vida tiene sentido y haremos felices a los demás.

No olvidemos esta frase “Hay mayor felicidad en dar que en recibir” (Hch 20,35).

Tiene la última palabra…

Para finalizar la entrevista, y como resumen de todo lo que hemos hablado, me gustaría que cuando acabasen mis días, mis hijos, mis nietos si llegan, mis amigos y familiares, me recuerden como una persona, con un amor  generoso y siempre sin límites, sin condiciones a la familia y a la vida. Que me recuerden por los valores que les transmití, y que estos sean, sencillez, honradez, sacrificio y solidaridad.

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